Episodio 05 "The Angels Take Manhattan".



“Hasta que la muerte nos separe” del Doctor... Sería un eufemismo decir que Amy Pond y Rory Williams son los dos compañeros más queridos de la era moderna de Doctor Who. Son personajes emblemáticos, universalmente célebres en las aventuras del undécimo Doctor. Seguramente, serán recordados con el mismo cariño que leyendas como Sara Jane o el general de brigada Lethbridge-Stewart. 

La forma en la que Steven Moffat y sus compinches guionistas desarrollaron este matrimonio tuvo siempre un tacto distinguido y meticuloso, trenzaron sus historias con formas complejas y significativas. Para la re-generación de fans que se unieron a la Serie con el Undécimo Doctor, Amy y Rory son una parte inseparable de Doctor Who, tan crucial para el éxito creativo de la serie como la TARDIS o el propio Doctor. Después de todo, Rory y Amy han sido los compañeros de mayor antigüedad desde que el programa fue devuelto en 2005. Dado que se trata de Doctor Who, siempre existe la posibilidad de que puedan regresar de una forma u otra para el 50ª aniversario de la Serie en 2013.

Por otra parte, el estilo “look and feel” del episodio es sorprendente. La impresionante y formidable escena de la Estatua de la Libertad transformada en un ángel malévolo, sólo es comparable con el capítulo de 1968 “La Invasión de los Cybermen” con el famoso desfile de robots invasores por la Catedral de San Pablo. Es digo de mención, también, que las personas que residen en Nueva York tuvieron que notar en algún momento la ausencia de su emblemática estatua. La idea de completar la aventura mediante la introducción de los aterradores ángeles bebés, (pataleado en la oscuridad), también fue una idea particularmente eficaz y escalofriante.


“Los Ángeles toman Manhattan” es un maravilloso canto de cisne para Doctor Who. El equipo se basó en el género del cine negro y lo combinó con la fantasía y el horror de unos enemigos muy valorados aunque, no tan impactantes como en épocas pasadas. Sumado a esto, la cinematografía fue excelente y elegante. Los ángeles llorones no han vuelto a ser nunca tan aterradores desde Blink y había una sensación real y peligrosa de encasillarlos como un enemigo bastante limitado. Aunque el mayor debate por parte de los fans es; la regla en la que el tiempo no se puede cambiar si uno sabe lo que va a suceder. Y es que la Serie Británica está llena de paradojas, grietas y meteduras de pata respecto a las “leyes temporales” de las que hablan. Después de ver tantas aventuras del Señor del Tiempo, es probable que mejor sea no cuestionar el lado Timey Wimey de las cosas y simplemente aceptarlo y disfrutar de la aventura.

Las fibras del corazón en los espectadores rompieron durante la escena de la pareja en la parte superior del hotel. La decisión conjunta a sacrificarse para hacer funcionar la paradoja (gran idea de Rory, por cierto) fue muy acertada. 

El final de este episodio cíclico lleva a los espectadores de nuevo al comienzo, de nuevo a una joven Amelia Pond, con su maleta en el jardín trasero esperando a aquél hombre desarrapado. Esta imagen sólo inspira una necesidad imperiosa de volver a “The Eleventh Hour” y repetir las aventuras de los Pond desde el principio.

Lo único malo del capítulo: los mismos ángeles, puesto que son muy débiles aquí. Inevitablemente, dado que ésta es su tercera historia completa en Doctor Who, el factor miedo se ha ido diluyendo con el tiempo. Steven Moffat encuentra una vez más otras maneras de evolucionar y profundizar los ángeles, pero “The Angels Take Manhattan” carece de ese borde siniestro y de los sustos conseguidos bajo la piel del pasado. Aun así, chapó y… adios Ponds. 




Comparte este artículo :

Entradas relacionadas:

Publicar un comentario en la entrada

...
 
Support : Creating Website | Johny Template | Mas Template
Copyright © 2011. DOCTOR WHO NOTICIAS ESPAÑA - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Proudly powered by Blogger