¿Todavía importan los Daleks?

21 julio 2014
En el nuevo trailer de la BBC hemos visto algo que podía ser un dalek, incluso hay gente que opina que regresa un viejo personaje, pero ¿por qué todavía tienen tanto éxito los Daleks? ¿Por qué nos importan tanto todavía? No son simples villanos unidimensionales sino manifestaciones físicas de los más profundos miedos psicológicos.
Los Daleks nacieron en una época de rápido avance tecnológico y cambio social turbulento. Nuestra cultura actual resuena con el mismo caos. No sólo existen horrores similares, genocidio, racismo, elitismo, sino que está compuesta por una sociedad que cambió la vida privada por una falsa sensación de seguridad. Estamos más cerca de los Daleks de lo que nunca hemos estado.


Deteriorar.

Un Dalek es carne obsoleta. La cubierta exterior, el arma o la máquina, se ha vuelto más importante que sus ocupantes. Cuando se piensa en un Dalek no se piensa en la criatura de dentro, pero si en el contenedor en el que ese espíritu atrofiado vive. Un tanque dalek es una herramienta que ha vencido a su portador para convertirse en la fuerza dominante.
Del mismo modo, nuestra sociedad lucha con el miedo de que nuestras creaciones puedan un día ser más astutas que nosotros y nos conduzcan por caminos que no queremos tomar. Los cuerpos son frágiles y propensos a error y se construyen mecanismos para eludir esta debilidad. Los Daleks son como los aviones no tripulados enviados a las zonas devastadas por la guerra, armas sin conciencia, la adhesión a un propósito singular. Los drones no se deleitan con el sufrimiento que causan, eso queda simplemente fuera de lugar.
Los daleks representan el temor de que el equilibrio entre la tecnología constructiva y destructiva ya ha cambiado. Por cada avance que facilita la miseria humana hay un arma diseñada para aumentarlo. Cuanto más nos alejamos de ser testigos de los horrores de la guerra mayor es la probabilidad de que permitamos que continúen.

Sublimar.

Un dalek no presenta una identidad separada, es discutible que aún sea consciente de sí mismo. En cambio, es parte de una inteligencia colectiva con un enfoque rígido. Un único dalek no toma sus propias decisiones o tiene un instinto de auto-preservación. Cualquiera que sea la conciencia individual que pueda retener esta se sublima a las necesidades de la totalidad. El libre albedrío se extinguió a cambio de obediencia ciega. Nuestro mundo bien comunicado es una paradoja en potencia. Por un lado, nuestra mente se amplía a medida que compartimos información y nos exponemos a pensamientos y actitudes que de otro modo nunca podríamos haber considerado.
Por otro lado, permitimos que nos rastreen y vigilen y nos usen de modo que nuestra intimidad es muchas veces violada y nosotros cuantificados. Los Daleks bien podría ser nuestro futuro. Cuanto más de nuestra identidad demos por vencida, más fácil es que nos controlen.
El Doctor reconoce el poder del individuo, la rebelión activa contra la pasividad y el conformismo. El Doctor no es un agente de los cielos, es un instigador de conflictos constructivos, es una fuerza para el cambio y la incitación a inculcar responsabilidades. Los Daleks son la rigidez personificada y no pueden evolucionar más allá de la trayectoria que una sola mente ha fijado.

Anquilosar. 

A pesar de sus tendencias violentas los Daleks representan la apatía y la complacencia. Ellos nunca cuestionan sus acciones pero siempre hacen lo que se les dice. Son buenos soldados siguiendo órdenes hasta que caen y son reemplazados por otros. Son recursos. No pueden ser considerados con los seres que les rodean, ya que no se consideran a sí mismos personas. Son cosas, y todo lo que no es como ellos es inútil.
Los Daleks son una manifestación del miedo de la sociedad al otro, a lo diferente, y de nuestra incapacidad de ir más allá de aceptar de que el a miedo a  lo que es diferente no es igual a algo sin valor. La evolución de la mente y del corazón requiere un esfuerzo y una voluntad de permanecer abierto a nuevas posibilidades. Lo familiar es seductor y reconfortante y tratamos de permanecer dentro de sus límites, incluso cuando sabemos que nos está haciendo daño.
Mientras continuemos demonizando lo que no entendemos los Daleks serán revelantes dentro de la mitología de “Doctor Who y de nuestra cultura.
El Doctor está en constante movimiento, es el portador del caos. Los Daleks siguen una línea recta y nunca se desvían, ciegos a cualquier potencial y a las posibilidades que pueden encontrar. Están atrapados dentro de su propia construcción social y representan la ignorancia voluntaria y la incapacidad para pensar y actuar creativamente.

Humillar.





















Las historias épicas necesitan una causa por la cual el héroe debe luchar, una razón para el sacrificio, un catalizador para el crecimiento. Los Daleks son la fuerza más destructiva y despiadada en el universo de “Doctor Who”. No son sádicos, sino que simplemente no les importa. Son un campo de pruebas, no tanto para El Doctor que ya  lo ha demostrado en la batalla, más bien para los compañeros y los demás seres que encuentran en el camino.
Se trata de una trama sobre la cual se mide la integridad, o se cede a ellos o se lucha, incluso cuando un resultado exitoso es desesperado.
Vivimos en un mundo donde es común sentirse humillado y derrotado por las presiones que nos rodean. Los problemas parecen insuperables, la pobreza, la codicia, el abuso de poder. Escondemos nuestros excesos, nuestras atrocidades, detrás de largos discursos y espectáculos sin sentido.
Es por eso que existen arquetipos como los Daleks. Para recordarnos que, no importa lo malo que sea o lo desesperado que parezca, la preservación de la tierra, del universo es algo por lo que vale la pena luchar. El Doctor puede ser la única voz que clama en el desierto, pero él siempre nos está invitando a unirnos a él.


Exterminar. 

Quizás la razón más interesante para traer de vuelta a los Daleks es explorar una dinámica cambiante. ¿Cuáles son las consecuencias de esta relación volátil ahora que el Doctor ya no es el hombre que destruyó a su propia gente? ¿Si él no está consumido por la culpa podrá ser aún más despiadado en el trato con sus enemigos? Esto podría ser contraproducente, dejándolo demasiado convencido de su propia justicia y su invencibilidad.
Él a veces es descuidado con la vida de otros y rápido en el uso de la manipulación para servir a sus propios fines. Puede estar convencido de que está haciendo lo correcto, pero también lo están los Daleks. Ellos creen  igual de profundo en su misión de destrucción.
El tema de la manía genocida es, por desgracia tan actual hoy como lo fue en 1963. Los Daleks simbolizan a todo pequeño dictador que sirve a una visión distorsionada de como deben ser las cosas en lugar de aceptarlas como son.
Sus historias son alegorías que cuestionan nuestra propia ignorancia y excesos, manteniendo la esperanza de liberarnos de una sociedad sociópata. Los Daleks permanecen por lo que representan: el horror del fascismo, la ignorancia y la apatía y esto es  tan relevante como lo fue siempre.

 ¿Qué opináis vosotros? Esperamos vuestras aportaciones. 








Traducción de Montse Garcia para Papel Psíquico.
By Mary Ogle en www.whatculture.com
Doctor Who is © BBC.
Doctor Who España.

1 comentarios :

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Vile
AUTHOR
25 julio, 2014 delete

Magnifica reflexión sobre lo que significan los daleks, espero que el showrunner encuentre pronto la forma de hacerlos ver interesantes. Hace poco volví a un familiar adepto de Doctor who, ahora esta viendo la temporada 5 y tiene una visión muy interesante que quizas transcriba aquí cuando el finalice la temporada.

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