La Tregua de Navidad

03 enero 2018


El Primer y el Duodécimo Doctor se resignan: han de devolver al Capitán a su periodo temporal a la Primera Guerra Mundial… para que muera. Y casualmente han de hacerlo la Navidad del primer año de la guerra. Vaya mala pata. El capitán lo acepta y, justo antes de volver a su posición antes de que el tiempo se congelara, pide que cuiden de su familia. Pero, sorpresa, las tropas alemanas empiezan a cantar; las británicas devuelven los canticos. Y como un milagro navideño ambos bandos salen de las trincheras, se dan la mano y empiezan a beber juntos e incluso juegan un partido de futbol.
Sin embargo, ¿sucedió esto de verdad o es solo un mero recurso para salvar la vida del Capitán Lethbridge-Stewart?
Lo cierto es que la Tregua de Navidad es un hecho verdadero y, tal y como el Doctor dice, excepcional en la historia. Aunque, antes de pasar a los eventos de la Tregua de Navidad hemos de hacer una pequeña contextualización histórica.

Resumen rápido de la Primera Guerra Mundial:


Mientras que en el Frente Oriental (frente del norte de Europa) la guerra era mucho más dinámica; en el Frente Occidental (frente del sur de Europa) la guerra desde fechas muy tempranas se estancó debido al uso de trincheras. Las trincheras eran unas excavaciones zigzagueantes que servían de parapeto frente a los avances y disparos enemigos (se calcula que la longitud excavada de las trincheras sería de alrededor de unos 40.000 km). Entre las trincheras de ambos bandos esta lo que se conoce como la Tierra de Nadie. En este frente la dinámica era habitualmente la siguiente: el oficial mandaba realizar un ataque, los soldados salían de las trincheras y se adentraban en tierra de nadie donde eran recibidos con disparos (y con algo de mala suerte) con obuses, (si tenían suerte) capturaban la primera línea de trincheras enemigas (con frecuencia había varias líneas de trincheras hasta la retaguardia); sin embargo, las represalias eran cuestión de tiempo y se veían forzados a regresar a sus propias trincheras.
La PGM finalizó el 11 de noviembre de 1918 con la firma del armisticio que puso fin a la guerra y sentenciando la derrota de las potencias centrales. Más tarde, con el Tratado de Versalles, las potencias victoriosas impusieron duras condiciones sobre los perdedores.
A su vez, la Primera Guerra Mundial fue excepcional para su periodo. Ello se debe a que las guerras previas siempre habían tenido una duración de unos pocos meses. Además, en los países existía un importante nacionalismo (inculcado en buena medida gracias al sistema educativo) que hacia que todos los hombres quisieran ir a la guerra para defender a su país, ser héroes y llenarse de gloria. Cuando estalló la guerra esta era la mentalidad existente entre los combatientes y todos pensaban que iban a estar en casa por Navidad; de ahí que el Capitán Lethbridge-Stewart dijera eso de “Le dije a la mujer que estaría en casa para Navidad”.

Después de esta finalmente no-tan-corta introducción pasemos a analizar el único elemento navideño de Twice Upon A Time.
Captura del episodio. Soldados británicos y alemanes bebiendo y cantando juntos.

Fotografía grupal en la que aparecen soldados británicos y alemanes en Tierra de Nadie el día 26 de diciembre.



 A lo largo del Frente Occidental sucedieron una serie de pequeños altos el fuego los días 24 y 25 de diciembre (e incluso en algunas zonas se extendió algo más) entre fuerzas británicas y alemanes. Aunque esto no sucedió de forma generalizada a lo largo de todo el frente, sino que fueron eventos aislados y en aquellos lugares donde no hubo tregua espontanea el día 25 de diciembre fue un día como cualquier otro de la guerra. Antes de esta tregua se produjeron en algunas ocasiones pequeños alto el fuego acordados entre ambos bandos en los que se aprovechaba para recoger a heridos y muertos y reparar las trincheras. Uno de estos pequeños alto el fuego es relatado por Stefan Westmann en The Great War Interviews .




Aunque tiene voz de pito aquí podéis ver su testimonio completo; en él cuenta como después de haber ser masacrados por los británicos de repente las filas británicas se abrieron y sus “enemigos” les ayudaron a recoger a los heridos.


El día 24 de diciembre soldados alemanes comenzaron a poner lucecitas y a cantar villancicos. Un soldado británico lo recuerda de esta forma: "(…) Y cerca de serían las 7 o las 8 de la tarde, escuchamos esta canción y mucho escándalo y vimos algunas luces. Entonces, de repente, aparecen luces a lo largo de la trinchera alemana (…) y los alemanes comenzaron a cantar “Stille nacht, heilige nacht”. Me levanté, bueno el resto de guardias hizo lo mismo. Todos levantamos al resto para que vinieran a ver esto. Terminaron su villancico; nosotros les aplaudimos y entonces creímos que debíamos de contratacar de alguna forma así que respondimos con “The First Noel”. Cuando terminamos ellos comenzaron a aplaudirnos, entonces golpearon con otro villancico suyo preferido. Y así continuamos; primero los alemanes cantando uno de sus villancicos luego cantaríamos uno de los nuestros. Entonces comenzamos “O come all ye faithful” y los alemanes inmediatamente se unieron cantando lo mismo con las palabras en latín de “Adeste Fideles”. Creía que esto era una cosa de lo más extraordinaria, pensar en dos naciones cantando el mismo villancico en medio de una guerra”.

Soldados alemanes decorando el árbol de Navidad.


El día de Navidad, también hubo encuentros entre tropas británicas y alemanas en Tierra de Nadie. Al inicio, obviamente las salidas de las trincheras fueron un poco tímidas; pero finalmente salieron para intercambiarse regalos, hacerse fotos e incluso jugar partidos de futbol (hay cartas de soldados a sus familias diciendo el resultado de dichos partidos). Un veterano lo recordaba de esta forma:
Había bastante niebla al inicio de esa mañana, pero cuando la niebla se despejó comenzamos a salir de la trinchera y a hacer gestos con las manos y entonces a saltar rápidamente a la trinchera en caso de que nos dispararan. Pero nadie disparó y finalmente alguna gente salió y algunos fuimos más allá de nuestro alambre de espinos.
Finalmente, un par de tíos se encontraron en Tierra de Nadie y se dieron la mano, se giraron y gesticularon con la mano y todos vitoreamos y todos nos juntamos en masa como una multitud en un partido de futbol. Corrimos tan rápido como pudimos; el suelo estaba muy descompuesto y la gente caía en los agujeros de los obuses y cosas, pero aún así finalmente llegamos al medio y comenzamos a darnos las manos y comenzamos a intercámbianos cosas como cigarrillos, puros, chocolate, coñac y les dimos un poco de ron y todo tenía un ambiente muy amigable y feliz y permanecimos fuera el resto del día.
El problema vino cuando las noticias de tales excepcionales eventos llegaron a los periódicos de vuelta en casa y a los altos mandos de los ejércitos. La reacción de estos últimos, como cabía esperar, fue la de prohibir estas acciones de inmediato bajo graves penas a aquellos que las incumplieran. El motivo es que temían que al confraternizar con el enemigo los soldados cuestionarían los motivos de la guerra (después de cuatro meses sin apenas moverse en la trinchera) y se producirían motines puesto que los soldados no querrían cargar contra sus “amigos”. Este sentimiento queda muy bien representado por la siguiente cita del fotógrafo Erich Hartmann “La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí, por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero no se matan” y que queda ejemplificado, de nuevo por el relato de Steffan Westmann. En esta ocasión el veterano soldado reflexiona acerca de cómo le quita la vida a un soldado francés en defensa propia sobre el que tenía cero odio; también comenta como le gustaría que el soldado se hubiera levantado, le hubiera dado la mano y haber sido amigos.

Estatua situada en Liverpool que conmemora la Tregua de Navidad.


La Primera Guerra Mundial (o Gran Guerra como se conoció en la época) fue una guerra que se salía de los estándares clásicos las recientes guerras europeas. Las combinaciones de técnicas anticuadas con las innovaciones armamentísticas se llevaron millones de vidas. Se estima que aproximadamente murieron 10 millones de personas y otros 20 millones resultaron heridas. Se produjo el genocidio de la población armenia que se estima se cobró 1 millón de muertos (las cifras varían mucho dependiendo de los países que las aportan). Tras el tratado de Versalles se impusieron graves multas sobre los países perdedores y en especial sobre Alemania a la que se le culpaba por la guerra. Las condiciones que se le impusieron a Alemania provocaron una grave crisis económica, social y un sentimiento de venganza en el país que se agravó aún más con la crisis provocada por el crack de la Bolsa de Nueva York en 1929 y la posterior crisis global. Este hecho facilitó la llegada de Hitler y del partido Nazi al poder que, como todos sabemos, acabaría desembocando en la Segunda Guerra Mundial.



¿Qué os parecido esta historia? ¿Conocíais este suceso histórico? Os invitamos a dejar vuestros comentarios.








Ángela Ruiz para Redvista Papel Psíquico
Doctor Who España
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1 comentarios :

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05 enero, 2018 delete

Un poco más de detalles (o de escenas) y este capítulo de Doctor Who se podría haber parecido a los clásicos del primer doctor que eran netamente históricos y se enfocaban en enseñar a la audiencia, junto con entretener claro está. Quizás, por el hecho de ser un capítulo del primer doctor tuvo ese "toque histórico".

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